Las obligaban a tener sexo 15 veces al día: Jóvenes latinas rescatadas de una red de prostitución en Londres

Las obligaban a tener sexo 15 veces al día: Jóvenes latinas rescatadas de una red de prostitución en Londres

Las mujeres habían viajado hasta Inglaterra en busca de la posibilidad de estudiar inglés. Allá firmaron unos contratos que resultaron ser una trampa.

Eran tres mujeres brasileñas que llegaron a Inglaterra para aprender inglés. Sin embargo, al poco tiempo de aterrizar en Londres, todo se convirtió en una pesadilla, según un reportaje de BBC.

En este historia que fue revelada el 2020, las tres jóvenes fueron extorsionadas si no cumplían con el contrato que, engañadas, firmaron con la pareja Shana Stanley, una mujer de 29 años, y Hussain Edanie, un sujeto de 31.

El documento incluía vigilancia total con cámaras y monitoreo vía celulares.

Las víctimas no podían hablar con amigos ni familiares, y tanto sus documentos como su dinero les fue confiscado.

El drama para las jóvenes solo terminó cuando una de ellas logró hacer una denuncia a la policía, tras discutir con  Stanley, quien la amenazó al decirle que había «firmado su propio certificado de defunción».

Así, y con toda la evidencia en su contra y tras confesar el 9 de agosto del 2021, Stanley fue condenada a 3 años y 7 meses de prisión, mientras que Edanie a 8 años y 2 meses.

«Todo era filmado»

«Me vendieron un sueño que se convirtió en una pesadilla”, relató una de las víctimas, quienes mantienen su identidad en reserva.

En un principio, habían sido tentadas por una supuesta beca para estudiar inglés, pero, en realidad, todo era una red de trata de personas, en que sus cabecillas ganaban millones a través de la explotación sexual.

Tras poner sus firmas, a las jóvenes se les advirtió cuánta plata debían conseguir, lo que equivalía a entre 15 y 20 «clientes» por día.

Mientras, en las habitaciones, «todo era filmado por cámaras controladas por la pareja», detalló el citado medio británico. «Les dijeron a las víctimas que enviarían las imágenes a sus familias si no hacían lo que se les pedía».

Según indicó la investigación, a ellas se les entregó teléfonos pensados para su trabajo, «con los cuales obtenían información sobre los horarios de los clientes a través de WhatsApp, y todos sus movimientos eran monitoreados por GPS».

Durante un tiempo, efectivamente se les permitió ir a clases de inglés, aunque acompañadas, y luego ya ni siquiera pudieron seguir asistiendo.

EDANIE Y STANLEY.

FUENTE: lacuarta.com

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