¿Quién fué Nicolás Paillán, el joven que asesinaron a golpes en Coronel?

¿Quién fué Nicolás Paillán, el joven que asesinaron a golpes en Coronel?

Antes de que a Nicolás lo mataran, dejó un libro a medio leer. Le faltaron 49 páginas para terminarlo. No solo eso, sino que sus sueños también se esfumaron en segundos, a la salida de un restobar en Coronel. Pasó sus últimas horas con su familia antes que se le perdiera el rastro. Dos días después apareció muerto, enterrado a metros del local.

En el librero del dormitorio de Nicolás Paillán, y a medio leer, reposa la novela “El lugar sin límites”, obra del periodista chileno José Donoso. Una edición de 152 páginas.

Es el último libro que comenzó a leer a Nicolás. Lo dejó marcado en la página 103… Nunca alcanzó a terminarlo.

El joven de 16 años gozaba de las historias escritas en papel. Un amante de los libros. Su familia relata que le gustaba pasar su tiempo libre leyendo y andando en bicicleta.

Hoy, no solo dejó una novela a medio camino en su habitación, también quedaron estancados los sueños de viajar con su madre y el deseo de estudiar una carrera del área de la salud.

Su muerte dejó un vacío familiar. Y si bien hoy existe un imputado por el asesinato de Nicolás, sus cercanos aseguran que hay más involucrados. Hasta ahora, se sabe que al Nico lo mataron. Con un elemento contundente lo golpearon innumerables veces.

Libros de Nicolás Paillan

LOS DESEOS DE NICOLÁS

1,75 metros de altura. Pelo negro, corto y ondulado. Contextura delgada. Tez morena y labios gruesos. Ojos negros. Tenía un piercing en su oreja derecha. El retrato de Nicolás apareció en todas partes. En un principio como un grito de auxilio para encontrarlo, y después, para saber quién lo mató.

Tenía 16 años cuando fue encontrado muerto, enterrado en una vivienda abandonada.

Pero más allá de sus rasgos físicos que hoy dan vuelta por todo Chile, el joven lector destacaba por poseer una personalidad acogedora.

—Era risueño y respetuoso. Nunca estaba enojado. Nunca decía que no —detalla su prima Daniela a BioBioChile.

Cursaba tercero medio en el Liceo de Coronel. Promedio 6,6 y 6,8 en sus años de estudiante. Se veía ingresando a la universidad. Él mismo lo aseguraba. Su madre aclara que no tenía nada decidido, pero quería ir por el lado de la salud.

Otro de sus anhelos era viajar. ¿Dónde? Solo él lo sabía. Lo único certero es que soñaba con recorrer al lado de su madre.

Nicolás Paillán
En los últimos meses Nicolás decidió usar el pelo corto

SU FAMILIA

SU FAMILIA

Nicolás era el menor de la casa. Sus dos hermanas mayores ya se habían marchado del nido familiar para construir su propia familia. Su padre era obrero y su madre dueña de casa.

Su prima Daniela explica que él era el único que se quedaba en casa junto a su mamá. Eso generó una relación de madre e hijo inquebrantable. De todas formas, detalla que toda la familia era unida.

—Se nota que ya no está porque él era el único que estaba en la casa. Está su pieza, están sus cosas… —describe Daniela.

Su familia cuenta que Nicolás salía poco de casa y que las veces que lo hacía era con sus amigos del liceo para andar en bicicleta. Su prima comenta:

—Tenía varios amigos, pero todos de su misma clase. Eran buenas juntas porque aquí nadie veía nada raro. De hecho, sus papás (de Nicolás) conocían a los padres de ellos (sus amigos).

LAS ÚLTIMOS SEGUNDOS DE NICOLÁS

La última noche que vieron con vida a Nicolás fue la madrugada del sábado 16 de abril. Cerca de las 5:00 am. Su rastro se perdió en el restobar La Carreta del Maule, ubicado en Las Rocas, Coronel.

Esa noche Nicolás estaba compartiendo con su prima Daniela y otros familiares. De esa salida su prima relata:

—Yo no lo vi cuando salió. Él salió con la Belén, otra prima. La Belén nos vino a buscar a nosotros porque ella había encontrado a Nicolás, y cuando salimos, él ya no estaba. Fue cosa de segundos.

Lo que vino después solo fue desesperación. Alertaron a los guardias y a la gente de alrededor preguntando si lo habían visto. La respuesta siempre fue la misma: nada. Su cuerpo no apareció por 48 horas.

Dos días después, la tarde del lunes 18, fiscalía confirmó que habían encontrado su cuerpo enterrado a unos 50 metros del restobar, en una vivienda deshabitada. Llevaba jeans negros, polera blanca y una chaqueta de cuero. Lo único que faltaba era su celular.

Este último elemento fue vendido en una feria de Coronel a las horas siguientes. Por eso, se presume la teoría del robo con homicidio.

Caso Nicolás Paillan
Nicolás en la infancia

SECRETO DE INVESTIGACIÓN

El miércoles 20, la Policía de Investigaciones detuvo al presunto autor del homicidio, un okupa de 35 años que vendía calendarios en las micros y vivía en la casa deshabitada. Horas después, confesó su participación como único responsable.

“Desde que él comete este ilícito cambia de domicilio de la comuna de Coronel a Lota y trabajando en la comuna de San Pedro de la Paz”, detalló el subprefecto Óscar Alvarado, jefe de la Brigada de Homicidios Concepción, tras su detención.

Por ahora es el único detenido. Aunque su familia asegura que no pudo haber actuado solo.

—Nosotros pensamos que hay más gente involucrada. Según él se echó toda la culpa para no culpar a nadie más.

Nicolás murió a raíz de diversos golpes con un elemento contundente. No hubo arma blanca, pero sí una brutalidad descomunal.

La investigación ahora es privada por decisión de fiscalía. La medida se justifica en que se busca desplegar en reserva diversas y fundamentales diligencias destinadas a esclarecer los hechos.

La reserva de los antecedentes se prolongará durante 40 días.

FUENTE: BioBioChile

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